De Los cigarrales de Toledo Penetra amor con invisible fuego, pues sin ofender ojos alma pasa; pero no es fuego amor, que el fuego abrasa y amor me hiela a mí cuando a él me llego. Ciego se pinta, mas tampoco es ciego quien en la vista ha puesto corte y casa; llámase dios sin límite ni tasa pero mal será dios quien en fe es griego. No es nada, en fin amor; y así no hace a nadie bien ni mal, ni causa efectos, ni con penas o gustos satisface. Es un humor discreto en los discretos; pero en los necios, necio, porque nace a la medida, amor, de los sujetos.