De La villana de la Sagra Amor, hoy como astuto me aconsejas que a pesar de tus celos y favores, cogiendo de tu gusto verdes flores, labré la miel que en mi esperanza dejas. Yo sé que los amantes son abejas, que en el jardín que aumentan sus amores labran paneles dulces, sin temores no mezclan el acíbar de sus quejas. Abeja, soy, amor; dame palabra de darme miel sabrosa de consuelos, que la esperanza entre sus flores labra. No sequen mi ventura tus desvelos; que si es abeja amor, y el panal labra, los zánganos la comen, que son celos.