- V - ¡Cuántas veces te me has engalanado... ¡Cuántas veces te me has engalanado, clara y amiga Noche! ¡Cuántas llena de oscuridad y espanto la serena mansedumbre del cielo me has turbado! Estrellas hay que saben mi cuidado, y que se han regalado con mi pena; que entre tanta beldad, la más ajena de amor, tiene su pecho enamorado. Ellas saben amar, y saben ellas que he contado su mal llorando el mío, envuelto en los dobleces de tu manto. Tú, con mil ojos, Noche, mis querellas oye, y esconde; pues mi amargo llanto es fruto inútil que al amor envío.