- XIII - Amor, con la cabeza de Medusa, tiranamente trata mi firmeza; muéstrame su rigor y su belleza por quien de mil tiranas armas usa. Miro de transformados la confusa pesadumbre que infaman su dureza; quiero excusar mi mal y la pereza del encanto cruel mi intento excusa. Quedo de mármol simulacro eterno a su templo terrible consagrado como los que atrevidamente vieron. Y echo despojo del tirano tierno, no excusando poder tiranizado, me ofende como aquellos que ofendieron.