- XI - El que de hidropesía está doliente tanta ansia por beber del agua tiene, que puesto que a su mal no le contiene quiere satisfacer a su Accidente. Y es tan grande el calor que dentro siente que cuanto bebe más, más la sed viene, y si para sufrirse se detiene el gusto (ya dañado) no consiente. De veros se cansó, señora mía, estando el alma atenta a contemplaros, el mal de la amorosa hidropesía. Y es tanta ya la sed de desearos, que está llena de vos la fantasía y no puede hartarse de miraros.