- XXIX - El hombre solo en tantos animales, Leonardo, nació al llanto; él solo atado es el día que nace, desarmado, sin defensa ni pies contra los males. Así empieza la vida: a los umbrales de ella ofreciendo llanto anticipado, no entonces por algún otro pecado que el de nacer para miserias tales. A él fue dada insaciable sed de vida; el solo cuida de la sepultura, y en su alma brama un mar de ansia y afeto, por do algunos dijeron: «No es natura madre, sino madrastra aborrecida». Mira si error oíste más discreto.