- XIX - El mismo soneto mejorado Estos de rubia mies campos agora, ciudad fue un tiempo: Itálica. Este llano, templo fue, en que a Teodosio y a Trajano puso estatuas su gente vencedora. En este cerro fueron Lamia y Flora llama y admiración del mundo vano; en este mismo el luchador ufano del aplauso esperó la voz señora. ¡Cómo se murió todo! Mas erguidas, a pesar de fortuna y tiempo, vemos estas piedras, del hado combatidas. Pues si vencen la edad y los extremos del mal piedras calladas y sufridas, como piedras suframos y callemos.