- XXX - Al retrato de Luciano de Negrón por el pintor Francisco Pacheco Este breve retrato los mayores dos varones que al mundo dio Sevilla nos ofrece a los ojos; maravilla ambos y emulación a los mejores. Los primores del cielo, los primores del arte aquí la envidia vio amarilla, y sobrada de entrambos la rodilla dobla, y suelta la lengua en sus loores. En ti ¡oh Negrón! sin límite así crece la ciencia y la bondad, que en todos mengua; la pintura ¡oh Pacheco! en ti se suma. Mi pluma y lengua para y se enmudece por no llegar a tu virtud mi lengua, por no llegar a tu pincel mi pluma.