- XXVIII - Sólo uno el hombre nace despojado de bien todo, y de todos envidioso; mísero él sólo, y sólo él ambicioso, para nada despierto y enseñado. A llorar sí, que sólo esto de grado le dio naturaleza, y tan vicioso y tan rudo animal, y así lloroso para dueño de todos fue criado. El sólo ni ofender ni defenderse en diferencia tanta de animales, ni comer puede o sabe, ni moverse. ¡Oh loco! y pensará nacer de tales principios para sólo envanecerse! ¡Cuál es la presunción de los mortales!