- XX - A don Juan de Arguijo Si con poco nos basta, ¿por qué, Argio, porque no, y animoso yo y prudente, me breve censo estimaré igualmente que de América el ancho señorío? Dulce es de un gran montón de plata mío suplir mi falta, y ¿no es tan suficiente cogida el agua de una breve fuente a mitigar la sed, como de un río? Bebe pues de el; que suele arrebatado Guadalquivir con súbita avenida llevarse a quien lo bebe mal templado. ¿Quién hay, quién hay que con lo asaz se mida? Ni charcos este apurará afanado, ni entre ondas fieras perderá la vida.