-IX- Señora mia, si yo de vos ausente en esta vida turo y no me muero, paréceme que ofendo a lo que os quiero, y al bien de que gozaba en ser presente. Tras éste luego siendo otro accidente, que es ver que si de vida desespero, yo pierdo cuanto bien de vos espero, y así ando en lo que siento diferente. En esta diferencia mis sentidos están en vuestra ausencia y en porfía. No sé ya qué hacerme en mal tamaño. Nunca entre sí los veo sino reñidos. De tal arte pelean noche y día, que sólo se conciertan en mi daño.